Pocas cosas generan tanto debate entre los aficionados a las artes marciales mixtas como intentar ordenar a las grandes leyendas de la UFC. No existe una fórmula perfecta y cada clasificación suele dejar más preguntas que respuestas. Precisamente eso ha ocurrido con el nuevo Top 25 de los mejores peleadores estadounidenses de todos los tiempos, una lista que ha provocado un intenso debate desde su publicación.
La primera gran sorpresa aparece en el número uno. Demetrious Johnson ocupa el primer puesto por delante de Jon Jones, Randy Couture, Matt Hughes y Frank Shamrock, completando un Top 5 repleto de campeones históricos.
Que Demetrious Johnson aparezca en lo más alto no es una decisión descabellada desde el punto de vista deportivo. Su dominio del peso mosca fue prácticamente absoluto. Se convirtió en el primer campeón de la división, defendió el cinturón en once ocasiones consecutivas —un récord histórico de la UFC— y durante años dio la sensación de estar varios pasos por delante de todos sus rivales. Su técnica, velocidad, inteligencia y capacidad para adaptarse a cualquier estilo hicieron que muchos lo consideren uno de los peleadores más completos que han pasado por el octágono.
Sin embargo, la gran polémica llega inevitablemente con Jon Jones.
Para una enorme parte de la comunidad de las MMA, Bones sigue siendo el mejor peleador que ha pisado una jaula. Conquistó el cinturón del peso semipesado con solo 23 años, convirtiéndose en el campeón más joven de la historia de la UFC, y desde entonces prácticamente todas sus peleas fueron por un campeonato. Derrotó a una generación irrepetible de leyendas como Maurício Shogun Rua, Rampage Jackson, Lyoto Machida, Rashad Evans, Vitor Belfort, Chael Sonnen, Alexander Gustafsson, Daniel Cormier, Glover Teixeira o Ciryl Gane, entre muchos otros.
El principal argumento para situarlo por detrás de Johnson no tiene que ver con su rendimiento dentro del octágono, sino con todo lo ocurrido fuera de él. Sus problemas disciplinarios, las sanciones, los positivos por sustancias prohibidas y varias polémicas extradeportivas han marcado una carrera que, únicamente desde el punto de vista competitivo, tiene muy pocos precedentes en la historia del deporte.
El tercer puesto corresponde a Randy Couture, una elección que pocos discuten. Campeón en dos divisiones, cinco veces campeón de la UFC y capaz de conquistar cinturones con más de cuarenta años, The Natural representa una de las carreras más longevas y exitosas que ha visto la organización.
Matt Hughes aparece cuarto gracias a uno de los reinados más dominantes que ha conocido el peso wélter. Durante años fue el hombre a batir y construyó un legado que todavía hoy sirve como referencia para cualquier campeón de las 170 libras.
Quizá el nombre más llamativo del Top 5 sea Frank Shamrock. Su influencia en el desarrollo de las MMA modernas es enorme y fue uno de los primeros campeones realmente completos de la organización. Sin embargo, muchos aficionados consideran que figuras como Daniel Cormier, Stipe Miocic o incluso Cain Velasquez podrían tener argumentos más sólidos para ocupar esa posición.
Fuera del Top 5 también aparecen decisiones que no han pasado desapercibidas.
Ronda Rousey ocupa la sexta posición. Su impacto fue revolucionario. No solo dominó su categoría durante años, sino que cambió para siempre la percepción de las MMA femeninas y abrió la puerta a toda una generación de luchadoras. Su influencia trasciende incluso los resultados deportivos.
Daniel Cormier figura séptimo pese a haber sido campeón en dos divisiones y derrotar a numerosos campeones. Para muchos debería estar bastante más arriba.
Stipe Miocic aparece octavo, una posición que algunos consideran demasiado baja teniendo en cuenta que sigue siendo el peso pesado con más defensas consecutivas del cinturón en la historia de la UFC.
También llama la atención la presencia de Max Holloway dentro del Top 10. Aunque su nacionalidad deportiva representa a Estados Unidos al haber nacido en Hawái, algunos aficionados esperaban ver antes a nombres como Chuck Liddell, Cain Velasquez o B.J. Penn.
Precisamente B.J. Penn ocupa el puesto número 13. Para muchos veteranos de este deporte, el hawaiano fue uno de los peleadores más adelantados a su tiempo y uno de los primeros campeones capaces de conquistar títulos en dos divisiones diferentes. Su posición ha sido otra de las más discutidas.
En la parte final de la clasificación también aparecen nombres históricos como Tito Ortiz, Chris Weidman, Mark Coleman, Robbie Lawler, Tyron Woodley, Benson Henderson, Frankie Edgar o Aljamain Sterling.
Una de las incorporaciones más recientes es Justin Gaethje, cuya victoria en el UFC Freedom 250 le permitió entrar en la lista después de quedarse fuera en una versión inicial. Su conquista del cinturón del peso ligero terminó inclinando la balanza a su favor y reforzó un legado que ya era uno de los más espectaculares de la historia reciente de la división.
Como ocurre siempre con este tipo de clasificaciones, el debate está servido.
¿Debe premiarse la longevidad? ¿Pesan más las defensas del título que la calidad de los rivales? ¿Debe influir lo ocurrido fuera del octágono? ¿Es más importante cambiar un deporte que dominar una división durante años?
Probablemente nunca exista una respuesta definitiva.
Lo único seguro es que colocar a Demetrious Johnson por delante de Jon Jones ha vuelto a abrir una discusión que lleva más de una década dividiendo a los aficionados. Y viendo el currículum de ambos, parece un debate que seguirá muy vivo durante muchos años más.