
En UFC Houston, Sean Strickland se impuso con un contundente nocaut técnico en el tercer round sobre Anthony “Fluffy” Hernandez, deteniendo la racha de ocho victorias del contendiente. La victoria marcó el regreso de Strickland a la senda del triunfo tras una etapa difícil, consolidando su estatus como uno de los luchadores más peligrosos en la división de peso medio y poniendo su nombre de nuevo en la carrera por una oportunidad titular.