¿Quién es Tommy McMillen? El invicto de UFC que noquea, somete, habla demasiado y ya mira a Volkanovski

10 sept 2026, 22:31Fuente: mmalegion.com
¿Quién es Tommy McMillen? El invicto de UFC que noquea, somete, habla demasiado y ya mira a Volkanovski

Tommy McMillen todavía no pertenece al ranking del peso pluma, apenas suma dos peleas dentro de UFC y este sábado se enfrentará a otro prospecto invicto. Sin embargo, su nombre empieza a aparecer cada vez más cuando se habla del futuro de las 145 libras.

Hay motivos deportivos para ello.

McMillen tiene 28 años, llega a Noche UFC con un récord profesional perfecto de 11-0 y ha terminado diez de esas once victorias: cinco por KO/TKO y cinco por sumisión.

Pero reducir el fenómeno únicamente a su récord sería quedarse bastante corto.

"Tommy Gun" está haciendo ruido porque reúne varias características que UFC lleva años buscando en sus nuevas estrellas: gana, finaliza, pelea de manera agresiva, tiene personalidad y parece perfectamente dispuesto a decir cosas que generen conversación.

Su historia empieza además en la lucha.

McMillen comenzó a practicar wrestling siendo prácticamente un niño y fue dos veces campeón estatal de Montana durante su etapa en el instituto. Con el paso de los años añadió boxeo, jiu-jitsu y el resto de herramientas necesarias para convertir esa base en un estilo mucho más completo.

Curiosamente, su versión actual no se parece demasiado al estereotipo del wrestler que busca un derribo y controla desde arriba.

McMillen quiere pelear.

Tiene cinco victorias por sumisión, pero también cinco por KO. Presiona, acepta intercambios y confía mucho en su resistencia. Su defensa de derribo también está siendo una herramienta importante, porque le permite mantener las peleas donde quiere sin necesidad de convertirse constantemente en quien inicia el grappling.

Ese equilibrio explica buena parte de su atractivo.

Puede finalizarte en el suelo, pero no parece tener ningún interés en pasar quince minutos buscando control posicional si puede convertir el combate en una guerra.

Y su última actuación terminó disparando definitivamente su nombre.

Frente a Alberto Montes consiguió el TKO en el tercer asalto después de conectar 252 golpes significativos, estableciendo un récord de UFC para una pelea de tres asaltos.

No fue simplemente otra victoria.

Fue una demostración de volumen, cardio y agresividad que confirmó que McMillen podía mantener su estilo cuando la pelea superaba los primeros minutos.

Su debut también había terminado antes del límite. En abril noqueó a Manolo Zecchini en el primer asalto.

Dos peleas en UFC.

Dos finalizaciones.

Dos bonus por Actuación de la Noche.

Eso explica bastante bien por qué UFC ha decidido colocarlo ahora en la cartelera principal de Noche UFC.

Y precisamente esa posición ha generado polémica.

McMillen no es mexicano ni latino y Noche UFC nació como una celebración especialmente vinculada a México y al público hispano. Que un peleador con solo dos apariciones en la compañía ocupe un lugar destacado mientras nombres mexicanos aparecen en las preliminares no ha sentado bien a todo el mundo.

Edgar Chairez, por ejemplo, ha mostrado públicamente su descontento con el orden de la cartelera.

Pero desde el punto de vista de UFC resulta sencillo entender la apuesta.

McMillen genera conversación.

Su personalidad es provocadora, habla abiertamente de su gusto por las fiestas y un estilo de vida bastante alejado de la imagen disciplinada que suelen proyectar muchos deportistas profesionales. Entrena además en Arizona junto al entorno de Tim Welch y Sean O'Malley, con quien incluso llegó a convivir.

Y no tiene demasiado miedo a ponerse objetivos enormes.

McMillen ya ha hablado de Alexander Volkanovski.

También se ha ofrecido para actuar como sustituto del combate entre Volkanovski y Movsar Evloev en UFC 333 y considera que tiene herramientas para competir con cualquiera de los grandes nombres del peso pluma.

Es pronto.

Demasiado pronto, probablemente.

Dos victorias dentro de UFC no convierten automáticamente a nadie en aspirante al cinturón.

Pero esa confianza forma parte del personaje que está construyendo.

Este sábado tendrá una oportunidad bastante buena para demostrar cuánto hay de personaje y cuánto de realidad.

Su rival será Marwan Rahiki.

Y el matchmaking es excelente.

McMillen llega 11-0.

Rahiki llega 9-0.

Los dos han ganado sus dos peleas dentro de UFC y ninguno conoce todavía la derrota como profesional.

Además, la tensión entre ambos ya ha abandonado las entrevistas.

Durante la semana de Noche UFC protagonizaron un encontronazo en el hotel de los peleadores que terminó con empujones y con miembros de seguridad separándolos.

No parece que UFC vaya a necesitar demasiado esfuerzo para vender esta pelea.

Deportivamente, además, es exactamente el combate que McMillen necesita.

Hasta ahora ha demostrado que puede dominar y finalizar. Rahiki debería obligarle a responder preguntas nuevas ante un rival joven, invicto y que tampoco llega simplemente para servir como escalón.

Una victoria contundente cambiaría bastante su posición.

Pasaría de ser un prospecto entretenido con dos victorias en UFC a un 12-0 con tres triunfos consecutivos dentro de la compañía. En una división donde Volkanovski y Evloev están a punto de resolver el futuro inmediato del cinturón, empezar a construir nombres nuevos resulta especialmente interesante.

McMillen todavía está lejos de esa pelea.

Pero UFC parece haber detectado algo.

Por eso está en la cartelera principal de uno de los eventos más particulares del año.

Por eso recibe exposición.

Y por eso cada vez que habla aparecen titulares.

Ahora necesita demostrar que el ruido no está creciendo más rápido que su nivel deportivo.

Hasta el momento, ha hecho exactamente lo contrario: cada vez que UFC le ha colocado delante una prueba nueva, ha terminado ganando y finalizando.

Este sábado contra Marwan Rahiki llega la siguiente.

Dos invictos entrarán en la jaula.

Y uno de ellos saldrá de Noche UFC con buena parte del hype que ahora pertenece a los dos.