
Tras el sangriento UFC 324 en Las Vegas, Paddy Pimblett y Adam Fugitt fueron trasladados a un hospital local para someterse a tomografías computarizadas como medida de precaución por las heridas recibidas en sus combates. Pimblett, que perdió su pelea estelar ante Justin Gaethje, fue llevado para una revisión exhaustiva tras terminar el combate con marcas visibles y signos de intenso castigo. Fugitt, quien fue noqueado en la primera ronda por el debutante Ty Miller, también fue sometido a exploraciones médicas. Ambos han sido dados de alta, pero sus casos subrayan la exigencia física extrema en la UFC y la importancia de los chequeos de seguridad posteriores a eventos de alto impacto.