Tras años de fiestas, alcohol, esteroides, juicios y “reencontrarse con Dios”: McGregor volverá para pelear otra vez contra Holloway

17 may 2026, 09:23Fuente: mmalegion.com
Tras años de fiestas, alcohol, esteroides, juicios y “reencontrarse con Dios”: McGregor volverá para pelear otra vez contra Holloway

Conor McGregor volverá finalmente al octágono para enfrentarse una vez más a Max Holloway en uno de los regresos más surrealistas y mediáticos que ha vivido nunca la UFC.

La noticia supone el cierre de una década completamente caótica en la vida del irlandés. Desde aquella primera pelea contra Holloway en 2013, McGregor pasó de convertirse en la mayor estrella de la historia del MMA a protagonizar años marcados por polémicas constantes, problemas judiciales, rumores sobre consumo de sustancias, acusaciones de uso de esteroides, escándalos públicos y una desconexión casi total con la competición.

Y aun así, sigue siendo Conor McGregor.

Porque incluso después de años sin competir al máximo nivel, su regreso continúa generando más atención que prácticamente cualquier otra pelea del deporte.

La rivalidad con Holloway tiene además un componente histórico enorme. Ambos se enfrentaron por primera vez cuando todavía eran jóvenes prospectos del peso pluma. En aquella pelea, McGregor derrotó al hawaiano por decisión unánime en un combate donde mostró ya parte del striking que terminaría convirtiéndolo en campeón mundial.

Mucho ha cambiado desde entonces.

Holloway terminó construyendo una de las mejores carreras en la historia del peso pluma, convirtiéndose en campeón y acumulando guerras memorables contra algunos de los nombres más importantes de la UFC moderna.

McGregor, por su parte, se convirtió en un fenómeno global imposible de comparar con cualquier otro peleador de MMA. Campeón simultáneo en dos divisiones, eventos récord, millones generados y una fama que terminó trascendiendo completamente el deporte.

Pero esa misma fama acabó acompañada de una caída pública constante.

Durante los últimos años, el irlandés ha estado rodeado continuamente de controversias. Peleas fuera de competición, incidentes en bares, problemas legales, acusaciones de agresión, comportamientos erráticos en redes sociales y rumores constantes sobre consumo de drogas y esteroides marcaron gran parte de su etapa alejado del octágono.

A eso se sumó la gravísima lesión sufrida contra Dustin Poirier, que dejó muchas dudas sobre si volvería realmente a competir.

Sin embargo, en los últimos meses McGregor empezó a cambiar ligeramente el discurso. Sus apariciones públicas comenzaron a tener un tono distinto, hablando más sobre disciplina, espiritualidad y asegurando incluso que había “reencontrado a Dios” después de los años más oscuros de su vida.

Ahora, con el regreso confirmado frente a Holloway, la sensación dentro del MMA es una mezcla constante entre nostalgia, incredulidad y expectación absoluta.

Porque nadie sabe realmente qué versión de McGregor aparecerá cuando vuelva a cerrar la puerta del octágono.

Físicamente, el irlandés ha cambiado muchísimo desde aquella primera pelea. Su cuerpo actual está muy lejos del peleador de peso pluma que derrotó a Holloway hace más de una década. El aumento de masa muscular, los años de inactividad y el desgaste fuera del deporte generan enormes incógnitas sobre su rendimiento.

Y enfrente tendrá precisamente al peor rival posible para regresar cómodo.

Max Holloway sigue siendo uno de los peleadores más duros, resistentes y peligrosos de toda la UFC. Su volumen, cardio y capacidad para absorber castigo lo convierten en una pesadilla para cualquiera.

Por eso esta pelea tiene tanto morbo.

No es solo un regreso.

Es el choque entre dos carreras completamente opuestas.

Mientras Holloway siguió evolucionando dentro de la élite durante todos estos años, McGregor parecía perderse cada vez más lejos del deporte que lo convirtió en estrella mundial.

Ahora ambos volverán a cruzarse más de diez años después.

Y probablemente nunca antes hubo tantas dudas alrededor de Conor McGregor.