UFC 333 acaba de ganar una pelea que promete violencia desde el primer minuto. Losene Keita se enfrentará a Aaron Pico el próximo 24 de octubre en Abu Dhabi después de la baja de Arnold Allen, convirtiendo un contratiempo para la cartelera en uno de los enfrentamientos más explosivos de toda la noche.
Sobre el papel, cuesta imaginar una pelea mucho más atractiva.
Keita llega lanzado después de su espectacular victoria frente a Muhammad Naimov en UFC París. El belga necesitó solamente 2:54 del primer asalto para conectar una derecha definitiva y conseguir el primer triunfo de su trayectoria dentro de UFC.
Era una victoria que necesitaba.
Keita había llegado a la compañía con la reputación de ser uno de los mejores pesos pluma que competían fuera de UFC. Campeón en dos divisiones de OKTAGON y acostumbrado a finalizar peleas, su aterrizaje no había sido sencillo: perdió por decisión dividida frente a Nathaniel Wood en su debut después de haber atravesado anteriormente problemas con el corte de peso.
París cambió la conversación.
Keita volvió a mostrar aquello que había construido su hype en Europa: velocidad, explosividad y una capacidad real para apagar las luces de un rival en cualquier intercambio.
Ahora UFC le entrega inmediatamente una oportunidad mucho mayor.
Aaron Pico ocupa el Top 15 del peso pluma y sigue siendo uno de los talentos más particulares de las MMA estadounidenses.
Su carrera comenzó rodeada de unas expectativas enormes por su extraordinaria base de lucha y boxeo. Con el paso de los años ha convertido esas herramientas en un estilo tremendamente agresivo: nueve de sus catorce victorias profesionales han llegado por KO/TKO y otras dos por sumisión.
Pero Pico también conoce perfectamente el otro lado de esa agresividad.
Su debut en UFC terminó de la peor manera posible cuando Lerone Murphy lo noqueó con un espectacular codo giratorio. Aquella derrota volvió a recordar una constante de su carrera: cuando Pico pelea, existe peligro en las dos direcciones.
Su respuesta fue importante.
En abril derrotó a Patricio Pitbull por decisión unánime y demostró una versión mucho más controlada, capaz de utilizar su boxeo y sus herramientas sin convertir cada minuto en una moneda al aire.
Ahora tendrá delante a un rival que probablemente intente devolverle al caos.
Keita tiene 28 años.
Pico, 29.
Los dos están en plena madurez física, los dos llegan de conseguir una victoria importante y ninguno puede permitirse demasiados pasos atrás si quiere entrar en la conversación seria del peso pluma.
El enfrentamiento también resulta interesante porque ambos pueden hacer daño de formas diferentes.
Keita probablemente quiera espacio para aprovechar su velocidad y encontrar esos golpes explosivos que le hicieron destacar en Europa.
Pico dispone de una herramienta adicional que puede cambiar completamente la pelea: su wrestling.
Si decide mezclar derribos, presión contra la jaula y boxeo, puede obligar a Keita a responder preguntas que no aparecen cuando el combate se convierte únicamente en un intercambio de golpes.
Pero si ambos deciden comprobar quién pega más fuerte, cualquier análisis táctico puede durar muy poco.
Y precisamente ahí está el atractivo.
No estamos ante dos peleadores diseñados para administrar quince minutos buscando una decisión segura. Entre ambos acumulan una enorme cantidad de finalizaciones y los dos tienen suficiente potencia para convertir un pequeño error en el final de la pelea.
Además, el premio es importante.
Pico ya ocupa una posición dentro del ranking. Keita recibe la oportunidad de saltar directamente hacia esa zona apenas unas semanas después de su victoria en París.
Ganar en Abu Dhabi podría colocar a cualquiera de los dos a una o dos grandes victorias de las peleas realmente importantes de la división.
Y el escenario no puede ser mejor.
UFC 333 estará encabezado por Alexander Volkanovski contra Movsar Evloev por el campeonato del peso pluma.
Eso significa que Keita y Pico competirán la misma noche en la que se decidirá el futuro inmediato de su propia categoría.
Mientras Volkanovski y Evloev discuten quién manda arriba, dos de los peleadores más explosivos que vienen empujando desde abajo intentarán demostrar que están preparados para acercarse a ellos.
Arnold Allen debía ser originalmente el rival de Pico.
Su baja parecía una mala noticia para UFC 333.
La solución puede haber terminado siendo todavía más divertida.
Losene Keita contra Aaron Pico.
Dos peleadores explosivos, dos hombres con algo que demostrar y una pelea donde cuesta imaginar demasiados pasos atrás.
Tiene todos los ingredientes para ser uno de los grandes combates de UFC 333.
Ahora solo falta comprobar si está a la altura del hype.