La UFC ya ha tomado una decisión sobre el futuro del peso pesado. Ciryl Gane y Josh Hokit se enfrentarán por el campeonato indiscutido en UFC 334 después de que Tom Aspinall dejara vacante el cinturón debido a los problemas físicos que continúan impidiéndole competir.
El anuncio se produjo durante la retransmisión de UFC 331 y termina con varios días de especulaciones alrededor de una división que necesitaba volver a ponerse en marcha.
Gane posee actualmente el cinturón interino, pero UFC decidió no ascenderlo automáticamente a campeón indiscutido tras la renuncia de Aspinall. El francés tendrá que conquistar el título dentro del octágono y enfrente estará uno de los pesos pesados que más rápido ha escalado dentro de la compañía.
Josh Hokit tendrá su primera oportunidad por el campeonato.
Y su ascenso está siendo extraordinario.
El estadounidense llegó a UFC después de construir una carrera deportiva marcada por la lucha universitaria y su paso por el fútbol americano. Desde entonces ha utilizado su enorme capacidad física y su wrestling para avanzar a una velocidad poco habitual en el peso pesado.
Hokit ya ha superado pruebas importantes.
Derrotó a Curtis Blaydes por decisión unánime y posteriormente consiguió la victoria que terminó de disparar su candidatura al cinturón: finalizó a Derrick Lewis por TKO en el segundo asalto durante UFC Freedom 250.
Ahora recibe el premio.
Enfrentarse a Gane supone, sin embargo, un problema completamente diferente.
El francés continúa siendo probablemente uno de los pesos pesados más técnicos que ha tenido UFC. Su movilidad, velocidad y capacidad para manejar la distancia son extraordinarias para un peleador de su tamaño.
Además, llega después de recuperar muchísimo impulso.
Gane conquistó el campeonato interino al derrotar a Alex Pereira por TKO en el segundo asalto en UFC Freedom 250. La idea inicial era volver a enfrentarlo a Aspinall para unificar los cinturones, pero los problemas físicos del británico han terminado haciendo imposible esa revancha.
La renuncia de Aspinall ha cambiado completamente el escenario.
Y UFC ha decidido que el cinturón no se entregue en los despachos.
Gane tendrá que ganarlo.
La pelea contra Hokit presenta además uno de los enfrentamientos de estilos más interesantes que podía ofrecer actualmente el peso pesado.
Gane intentará mantener espacio, utilizar su juego de piernas y obligar al estadounidense a perseguirlo. Cuanto más tiempo consiga mantener el combate a distancia, más posibilidades tendrá de imponer su striking.
Hokit necesita exactamente lo contrario.
Cerrar la jaula, convertir el combate en una batalla física, amenazar constantemente con derribos y comprobar cómo responde Gane cuando no puede desarrollar cómodamente su movilidad.
La lucha ha sido históricamente una de las grandes preguntas alrededor del francés y Hokit posee precisamente las herramientas para intentar explotarla.
Pero esta vez hablamos de cinco asaltos y de una pelea por el campeonato mundial.
Hokit ha llegado hasta aquí a una velocidad espectacular. Ahora tendrá que demostrar que ese ascenso no ha sido demasiado rápido.
Para Gane también existe una presión enorme.
Ha disputado anteriormente grandes peleas por el campeonato y lleva años instalado entre la élite. Después de conquistar el interino, perder esta oportunidad supondría ver cómo un peleador con mucha menos experiencia en MMA le arrebata el cinturón que lleva tanto tiempo persiguiendo.
UFC 334 tendrá así nuevo rey del peso pesado.
Aspinall deja el campeonato sin haber podido completar la historia que debía resolver frente a Gane.
Ahora la división continúa sin él.
Ciryl Gane representa la experiencia, el striking y una segunda oportunidad para convertirse finalmente en campeón indiscutido.
Josh Hokit representa exactamente lo contrario: una irrupción meteórica, wrestling de élite y la posibilidad de completar uno de los ascensos más rápidos que ha visto recientemente la división.
Uno de los dos saldrá de UFC 334 con el cinturón que Tom Aspinall ha dejado vacante.
Y esta vez no habrá campeón interino.
Habrá un nuevo campeón mundial del peso pesado.