
Antes de que comenzara UFC 324 en Las Vegas, la pelea pactada entre Michael Johnson y Alexander Hernandez fue retirada de la cartelera. Dana White confirmó posteriormente que la decisión se tomó tras detectarse movimientos inusuales en las líneas de apuestas que activaron alertas de integridad, llevando a la organización a cancelar el combate para proteger la credibilidad del deporte. Este tipo de acciones—relacionadas con patrones de apuestas—ya había generado polémica en casos pasados en la UFC.