La derrota de Ilia Topuria frente a Justin Gaethje en el UFC Freedom 250 ha abierto uno de los debates más interesantes del momento en las artes marciales mixtas. ¿Debe la UFC conceder una revancha inmediata al hispano-georgiano o debería reconstruir primero su camino hacia el cinturón?
La respuesta no es sencilla. Existen argumentos sólidos para defender ambas posturas y, como ocurre tantas veces en la UFC, la decisión final probablemente dependerá tanto del mérito deportivo como del interés comercial.
Los argumentos para una revancha inmediata
Hasta el combate frente a Gaethje, Ilia Topuria era una de las figuras más dominantes de toda la organización. Había conquistado el cinturón del peso pluma derrotando a Alexander Volkanovski y posteriormente defendió el título frente a Max Holloway, convirtiéndose en el primer hombre capaz de finalizar al hawaiano. Después decidió subir al peso ligero, donde noqueó a Charles Oliveira para proclamarse campeón de una segunda división y convertirse en uno de los pocos dobles campeones de la historia de la UFC.
Ese currículum no desaparece por una sola derrota.
A lo largo de la historia de la UFC, varios campeones han recibido una revancha inmediata tras perder el cinturón. Israel Adesanya volvió a enfrentarse a Alex Pereira pocos meses después de perder el título del peso medio y recuperó el campeonato. Amanda Nunes recibió una revancha inmediata frente a Julianna Peña tras ceder el cinturón del peso gallo. Joanna Jędrzejczyk también tuvo una segunda oportunidad inmediata después de perder el título frente a Rose Namajunas. Cain Velasquez recuperó el campeonato de los pesos pesados en su revancha contra Junior dos Santos, mientras que Stipe Miocic también recuperó el cinturón frente a Daniel Cormier tras caer en su primer enfrentamiento.
La UFC ha demostrado en numerosas ocasiones que suele premiar a campeones que han construido un legado antes de perder el título.
Topuria puede presentar argumentos en ese sentido. Llegó invicto al combate, era campeón en dos categorías y había derrotado consecutivamente a Alexander Volkanovski, Max Holloway y Charles Oliveira, tres de los peleadores más importantes de la historia reciente de las divisiones pluma y ligero.
Además, desde un punto de vista comercial, una revancha tendría mucho sentido. El combate fue uno de los acontecimientos más mediáticos del año y generó un enorme interés internacional. Una segunda pelea seguiría despertando una expectación enorme entre los aficionados.
Los argumentos en contra
También existen razones de peso para pensar que una revancha inmediata sería precipitada.
La primera tiene que ver con la forma en la que llegó la derrota.
No fue un combate igualado ni una decisión polémica. Justin Gaethje fue imponiéndose con claridad conforme avanzaban los asaltos hasta provocar que la esquina de Topuria detuviera la pelea debido al enorme castigo acumulado. El campeón terminó con una fractura orbital y necesitó asistencia médica tras abandonar el octágono.
Ese desenlace hace mucho más difícil justificar una revancha inmediata.
También pesa el recorrido de Topuria dentro del peso ligero.
Aunque conquistó el cinturón derrotando a Charles Oliveira, únicamente llegó a realizar una defensa del campeonato antes de perderlo. A diferencia de otros campeones que recibieron una segunda oportunidad tras varias defensas exitosas, su historia en las 155 libras todavía era muy corta.
La situación de la división tampoco juega a su favor.
Arman Tsarukyan lleva varios años consolidándose entre los mejores pesos ligeros del mundo. Ha derrotado a rivales de primer nivel y desde hace tiempo aparece como el aspirante más sólido al campeonato. Deportivamente resulta difícil defender que Topuria pase por delante de un contendiente que lleva tanto tiempo esperando su oportunidad.
Otro aspecto importante es el impacto que ha tenido la derrota sobre la percepción general de los aficionados.
Hasta el UFC Freedom 250 existía la sensación de que Topuria podía dominar la categoría durante muchos años. Después de la pelea, esa imagen ha cambiado considerablemente. Gaethje encontró respuestas para neutralizar su ofensiva, castigó con dureza su striking y terminó imponiendo un ritmo que el español no pudo sostener.
Eso ha provocado que muchos aficionados no vean una revancha inmediata como un combate especialmente diferente al primero. La impresión general es que Topuria necesita tiempo para evolucionar, recuperarse físicamente y ajustar determinados aspectos antes de volver a enfrentarse al campeón.
¿Qué debería hacer ahora la UFC?
Si el criterio es premiar el legado, Topuria tiene argumentos suficientes para pedir una revancha. Muy pocos peleadores pueden presumir de haber sido campeones en dos divisiones y de llegar invictos tras derrotar consecutivamente a Volkanovski, Holloway y Oliveira.
Sin embargo, si el criterio es exclusivamente deportivo, la situación cambia.
La contundencia de la derrota, el poco recorrido como campeón del peso ligero y la existencia de aspirantes como Arman Tsarukyan hacen pensar que lo más lógico sería que Topuria disputara un combate más antes de volver a luchar por el cinturón.
Eso no significa que haya dejado de ser una de las grandes estrellas de la UFC. Sigue siendo uno de los peleadores con mayor capacidad para vender eventos y cualquier rivalidad que protagonice tendrá una enorme repercusión. Pero precisamente por eso, la organización dispone ahora de varias alternativas muy atractivas para reconstruir su camino hacia una futura pelea por el título.
La revancha con Justin Gaethje probablemente terminará llegando. La gran duda no es si sucederá, sino cuándo. Y viendo cómo ha quedado el panorama del peso ligero, todo apunta a que antes habrá que recorrer un camino más largo para volver a la cima.