
Conor McGregor vuelve a mover el tablero mediático al dejar claro que está dispuesto a aceptar prácticamente cualquier rival con tal de concretar su regreso a la UFC. En declaraciones recogidas por ESPN, el irlandés reconoció que su prioridad sigue siendo formar parte del histórico evento UFC White House previsto para junio, pero que no necesita un gran nombre enfrente para decir que sí. De hecho, habló abiertamente de la posibilidad de pelear contra un “no name”, insistiendo en que lo que quiere es competir, no solo protagonizar titulares. McGregor recordó que lleva fuera del octágono desde 2021, cuando se lesionó gravemente contra Dustin Poirier, y que el tiempo de espera ha sido frustrante tanto para él como para los aficionados. Con este mensaje público, el excampeón de dos divisiones presiona a la promotora para que le envíe un contrato cuanto antes, al mismo tiempo que mantiene vivo el interés en torno a su figura y al proyecto de la UFC en la Casa Blanca. El escenario ideal para él sigue siendo ese evento, pero su postura deja claro que, si es necesario, aceptará un regreso menos glamuroso con tal de romper por fin su inactividad.