Josh Hokit se ha convertido en uno de los nombres más comentados de la semana de pelea de UFC 327, aunque no precisamente por su rendimiento deportivo. El peso pesado estadounidense ha protagonizado varios momentos polémicos durante los eventos mediáticos previos al show que han generado una fuerte reacción entre aficionados, peleadores y periodistas.
Hokit, antiguo jugador de fútbol americano universitario en Fresno State antes de dedicarse a las artes marciales mixtas, mantiene un récord invicto en MMA y afronta uno de los combates más importantes de su carrera frente a Curtis Blaydes. Sin embargo, durante la semana del evento ha llamado más la atención por el personaje provocador que está intentando construir que por la pelea en sí.
Uno de los momentos más comentados ocurrió durante el media day cuando el estadounidense protagonizó un altercado verbal con Jiri Prochazka en el backstage. Hokit comenzó a provocarlo directamente gritándole: “Hey samurai, mírame cuando te hablo. Tú no eres un guerrero, eres un actor”. La situación se volvió tensa cuando añadió: “Si te cruzas conmigo en la jaula te corto en pedazos”. Prochazka reaccionó con calma y pidió que se mantuviera a distancia mientras el personal del evento intervenía para separar a ambos.
Durante la rueda de prensa posterior, Hokit continuó con su actitud provocadora e intentó reforzar el personaje que está construyendo. En un momento de su intervención dijo: “La UFC necesitaba un villano y aquí estoy. Yo soy el tipo que va a romper a todos estos falsos héroes”. También aseguró: “No vine aquí a ser simpático, vine a hacer ruido y a destruir carreras”.
El estadounidense también generó críticas tras un gesto polémico durante el pesaje ceremonial, cuando imitó burlonamente a personas con autismo delante de las cámaras. El gesto fue muy criticado por aficionados en redes sociales y por varios periodistas presentes en el evento, que lo calificaron de innecesario y ofensivo.
Mientras tanto, su rival en la cartelera, Curtis Blaydes, ha optado por ignorar completamente el espectáculo mediático de Hokit. El veterano peso pesado ha dejado claro que no piensa entrar en el juego de provocaciones y que su único objetivo es resolver el asunto dentro del octágono.
Con su combate programado para UFC 327, queda por ver si todo el ruido mediático generado por Hokit se traducirá en una actuación convincente dentro de la jaula. Por ahora, el estadounidense ha conseguido convertirse en uno de los personajes más polémicos de la semana de pelea.