Uno de los combates más intensos del UFC Londres fue el enfrentamiento entre Mason Jones y Axel Sola. Ambos peleadores ofrecieron una pelea extremadamente física que terminó con decisión unánime para el galés.
El combate estuvo marcado por múltiples intercambios duros y varios cortes visibles en ambos luchadores. Jones logró imponer un ritmo ligeramente superior durante los tres asaltos, lo que le permitió convencer a los jueces.
La pelea fue ampliamente elogiada por los aficionados presentes en el O2 Arena y se convirtió en una de las actuaciones más recordadas de la noche.