Dana White's Contender Series continúa alimentando el roster de UFC. La novena semana de la temporada terminó con cuatro nuevos contratos después de una noche prácticamente perfecta para quienes buscaban impresionar a la compañía.
Preston LaGrange, Sal Everett, Roque Conceição y Mateus Soares consiguieron su billete a UFC. Los cuatro tuvieron además algo en común: resolvieron sus peleas en el primer asalto.
La historia más particular fue la de Sal Everett.
Everett ya trabajaba para UFC mucho antes de convertirse oficialmente en uno de sus peleadores. Empezó desempeñando labores de seguridad y posteriormente pasó a trabajar cerca de Dana White y otros ejecutivos de la compañía.
Mientras trabajaba entre bastidores continuó desarrollando su carrera como peleador.
Ahora los dos caminos se han cruzado.
Everett llegó al Contender Series invicto y se enfrentó a Ozzy Martin, que tampoco conocía la derrota como profesional. Necesitó solamente 1:57 para resolver el combate por KO y conseguir aquello que llevaba años persiguiendo.
Pasó de trabajar para UFC a ser peleador de UFC.
Y lo hizo manteniendo su récord perfecto: 5-0 como profesional y cinco finalizaciones en el primer asalto.
No fue el único que aprovechó la noche.
Preston LaGrange protagonizó una de las grandes sorpresas al subir de categoría con apenas dos semanas de preparación y noquear a Nell Ariano a los 2:24 del primer asalto. Llegaba como claro underdog y terminó marchándose con un contrato.
Roque Conceição consiguió el suyo mediante grappling. El brasileño sometió a Alexander Chavez con un triángulo a los 3:37 y añadió un nuevo peso mosca al roster de UFC.
Mateus Soares fue todavía más rápido.
El brasileño necesitó solamente 1:03 para noquear a Ryuho Miyaguchi y asegurar su incorporación a la compañía.
La única ganadora que se quedó sin contrato fue Alivia Bierley.
Bierley derrotó a Summer Onley por decisión unánime, pero en el Contender Series ganar no garantiza entrar en UFC. La compañía busca algo más: finalizaciones, agresividad o actuaciones capaces de demostrar que el peleador está preparado para competir inmediatamente en el octágono.
Y ahí está precisamente la particularidad del programa.
El récord importa, pero la forma de ganar puede importar todavía más.
Esta semana quedó perfectamente demostrado: cinco ganadores, cuatro contratos y exactamente cuatro finalizaciones en el primer asalto.
LaGrange, Everett, Conceição y Soares ya tienen su oportunidad.
Ahora empieza la parte realmente difícil.
Conseguir un contrato en DWCS abre la puerta de UFC. Mantenerse dentro dependerá de lo que hagan cuando esa puerta se cierre detrás de ellos y comience su primera pelea en el octágono.
Entre los cuatro, Sal Everett será inevitablemente quien llegue rodeado de mayor atención.
Pocos peleadores pueden contar una historia parecida.
Durante años veía UFC desde dentro como empleado.
La próxima vez que aparezca, será su nombre el que figure en la cartelera.